La celebración de la misa en la Parroquia San Cayetano. Domingo XII durante el año.
ZACARÍAS E ISABEL, PADRES DE SAN JUAN BAUTISTA
Santos Zacarías e Isabel.
Cuando el amor y la confianza son verdaderos, crecen y dan fruto con el tiempo: la semilla se convierte en un gran árbol.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Contra viento y marea los discípulos somos invitados a fiarnos de Dios, con una fe que elimine el miedo a afrontar la vida.
EL EVANGELIO DEL DÍA
El viento y el mar calmados.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 4, 35-41
LOS SALMOS, UN TESORO DE ORACIONES
El Concilio Vaticano II llamó al libro de los Salmos «maravillosos tesoros de oraciones».
Con los salmos podremos orar y meditar, y también, como un segundo acto de una misma obra, nos invitaran a entrar en la plaza y en la historia sin encerrarnos en un oasis de incienso, velas y rituales, para «evangelizar a los pobres, proclamar la libertad a los cautivos y a los ciegos la vista».
LA QUEMA DE LOS MUÑECOS
Acompañando a los chicos de la catequesis participemos de la Quema de los Muñercos.
Una actividad que disfrutábamos todos y que se cortó por la pandemia.
El domingo 23 a las 18 hs en el Patio de la Virgen.
SANTO TOMÁS MORO, MÁRTIR INGLÉS
Santo Tomás Moro (1478-1535).
Amado por el pueblo por su caridad y conocido por su sentido del humor. Llegó a ocuparse de los más altos cargos en el gobierno, hasta que ya retirado, en la pobreza y el abandono junto con su familia, el rey lo oblligó a jurarle lealtad.
Fiel a su conciencia es condenado a muerte y proclama: Muero como fiel servidor del rey, pero primero como servidor de Dios.
SAN JUAN FISHER, OBISPO DE ROCHESTER, MÁRTIR INGLÉS
San Juan Fisher (1469-1535).
Siendo obispo de Rochester entró en conflicto con el rey Enrique VIII que le pedía que jurara lealtad al rey, Juan le respondió «Sólo hasta donde lo permita la ley de Cristo».
Compartió la carcel con Santo Tomás Moro.
EL EVANGELIO DEL DÍA
No se puede servir a Dios y al dinero.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 6, 24-34
