San Cayetano visita los barrios de la Parroquia. Hoy, en Av. Urquiza 360… ¡Compartamos la noticia!
SANTA MARÍA MAGDALENA, DISCÍPULA DEL SEÑOR
La fiesta litúrgica de María Magdalena fue establecida el 3 de junio de 2016 por el Papa Francisco, durante el Jubileo de la Misericordia. Parte del decreto decía: «La decisión se inscribe en el contexto eclesial actual, que exige una reflexión más profunda sobre la dignidad de la mujer, la nueva evangelización y la grandeza del misterio de la misericordia divina».
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Solo un corazón humilde y disponible deja que la Palabra eche raíces y le cambie la vida.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 20, 1-2.11-18
«Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?»
SAN EZEQUIEL, PROFETA
El más firme de los cuatro grandes profetas de la historia de Israel, Ezequiel es venerado por la Iglesia como santo. Deportado desde el 597 con su pueblo a Babilonia, anima a los exiliados proclamando la Palabra de Dios. Su libro en el Antiguo Testamento está lleno de visiones y simbolismo.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Ser de la familia de Jesús es compartir su vida, su mirada y su misión. Quien vive según la voluntad del Padre descubre que el verdadero parentesco con Cristo no se proclama con palabras, sino que se manifiesta en una vida entregada al servicio del Reino.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 12, 46-50
«Todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.»
SAN CAYETANO POR LAS PARROQUIAS DE LA CIUDAD
En este mes, San Cayetano sigue caminando por las parroquias de la ciudad repartiendo gracias y bendiciones. Ahora en la Parroquia Santísima Eucaristía.
SAN ELÍAS, PROFETA
«El Señor es mi Dios»: esto significa el nombre Elías. Profeta del siglo IX a.C., vive en Israel, consagrando su vida para despertar en el pueblo el reconocimiento del Señor como el único Dios, sin dejarse engañar por la idolatría. Enérgico e intransigente, desaparece alrededor del 805 a.C.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
La resurrección de Cristo es el gran signo definitivo de la historia. No habrá otro mayor. En ella, Dios ha vencido para siempre al pecado, al mal y a la muerte.


