La misa en la Parroquia San Cayetano de Chivilcoy el domingo 8 de febrero de 2026.
SANTA JOSEFINA BAKHITA
La suya, es una de las historias más extraordinarias de opresión y redención dentro de la Iglesia. Santa Josefina Bakhita, la esclava sudanesa que se convirtió en religiosa de las Hermanas Canossianas. Nació en 1869 en Darfur, Sudán del Sur, al servicio del Evangelio entre las religiosas canossianas
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
No se puede ser “algo” sal ni “algo” luz. La sal solo sirve si se gasta; la luz, si se expone. Administrarlas con miedo o esconderlas por comodidad las vuelve inútiles.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 5, 13-16
Dejémonos iluminar por las enseñanzas de Jesús, para caminar nuestra vida en paz y alegría, y para poder acompañar a los demás.
LA PERSECUCIÓN RECAYÓ SOBRE LOS MÁS FRÁGILES: LOS POBRES, LOS DESCARTADOS
El obispo de Rawson (Chubut), Roberto Álvarez reflexiona sobre los incendios que ocurren en la patagonia.
UN LLAMADO GLOBAL A PONER FIN A LA TRATA DE PERSONAS
En su mensaje para la XII Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, el Santo Padre reafirma el compromiso de la Iglesia católica de combatir este flagelo.
BEATO PÍO IX, PAPA
Juan Maria Mastai Ferretti tomó el nombre de Pío IX y fue Papa de 1846 a 1878. Su pontificado fue el más largo de la historia de la Iglesia. Tuvo que afrontar las cuestiones políticas del poder temporal de la Iglesia respecto del Reino de Italia. Brilló por su gran sabiduría y santidad.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Compadecer es “padecer con”: estar al lado, compartir el dolor del otro desde lo más hondo. Es una experiencia que nace de las entrañas y que nos lleva a involucrarnos, a romper esquemas, a romper horarios, a no pasar de largo frente al sufrimiento ni la angustia, porque ni el dolor humano ni el amor de Dios se toman vacaciones.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 6, 30-34
¿Se detenerme durante mis jornadas? ¿Se tomarme un momento para estar conmigo mismo y con el Señor, o estoy siempre sumido en la prisa, la prisa de las cosas por hacer? ¿Sabemos encontrar un poco de “desierto” interior en medio al ruido y a las actividades de cada día?


