Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 24, 35-48
La esperanza del ladrón crucificado no ha sido un mero consuelo para un agonizante. Es ya la realidad definitiva de quien se animó a creer. Así los apóstoles predicarán a todas las naciones la conversión para el perdón de los pecados.
Categoría: Espiritualidad
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 24, 13-35
Hay otras explicaciones para lo que nos toca vivir. Y hay alguien dispuesto a iluminarnos y a quedarse con nosotros. Cuando sintamos un poquito de luz y calor en nuestro corazón, hagamos silencio. Y el Maestro nos va a ayudar a leer con nuevos ojos la realidad.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Dios ya no es sólo el Padre de Jesús, sino también el Padre de quienes creen en él. Se realiza así lo prometido en el Prólogo del Evangelio: «A los que creen en su nombre les dio poder de hacerse hijos de Dios» (Jn 1,12).
LA PASCUA DEL PAPA FRANCISCO
«A las 7:35 de esta mañana, el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Dedicó toda su vida al servicio del Señor y de la Iglesia».
ORANDO CON LA PALABRA
A lo largo de la historia, el mundo ha intentado frenar el anuncio del Reino. Ha querido negar que Jesús resucitó, que hay Vida en abundancia, que nuestros pecados han sido perdonados, que el Espíritu vive en nosotros y que somos nuevas criaturas en Cristo. Pero Jesús sigue saliéndonos al encuentro, y nos sigue diciendo: “No tengan miedo y alégrense”.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Quienes aceptamos el testimonio de la resurrección debemos estar dispuestos a que la verdad no sólo nos alegre, sino que también transforme nuestras vidas: recibiendo las enseñanzas de Jesús y practicando todo lo que él nos ha mandado.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Al entrar al sepulcro de Jesús el discípulo amado «vio y creyó». No vio al Resucitado. Pero sí vio las vendas, que ya no envuelven un cuerpo. El discípulo contempló un orden y eso llega a ser para él en un signo.
EL VÍA CRUCIS
El Vía Crucis es la oración del que se mueve; interrumpe nuestros recorridos habituales, para que del cansancio vayamos hacia la alegría. Es verdad, el camino de Jesús nos cuesta; en este mundo que calcula todo, la gratuidad tiene un alto precio. Pero en el don todo vuelve a florecer: una ciudad dividida en facciones y lacerada por los conflictos se encamina hacia la reconciliación; una religiosidad árida redescubre la fecundidad de las promesas de Dios; incluso un corazón de piedra puede convertirse en un corazón de carne. Sólo es necesario escuchar la invitación: «¡Ven! ¡Sígueme!». Y confiar en esa mirada de amor. (Papa Francisco – Vía Crucis 18/4/2025)
SÁBADO SANTO EN LA PALABRA
Un día de silencio y oración para reflexionar en la Pasión de Nuestro Señor.

