Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 15, 9-11
Amar, confiar, obrar la voluntad del Padre, y poner la propia vida en sus manos, esa la propuesta que Jesús nos hace para vivir unidos a él.
Categoría: Espiritualidad
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Necesitamos a Jesús como el alma de nuestra vida. Estar unidos a Él, como propone el Evangelio, es acoger su vida; beber de su savia significa asimilar su modo de pensar —que es el del Padre— y realizar las obras que Él realiza.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 15, 1-8
Jesús insiste en que permanezcamos en El, en permanecer en su amor, en que seamos sarmientos injertados en la Vid, para dar frutos abundantes; Jesús advierte claramente: «Sin mí no podéis hacer’ nada» e invita a orar siempre sin desfallecer jamás.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
La paz que nos da es fuerza, es vida. Nos invita a vivir como hermanos, con respeto, solidaridad y entrega.
EL EVANGELIO DEL DÍA
La paz que anunciaron los profetas, la que Jesús deja a los discípulos, no consiste en la superación del enemigo, sino en la superación de la enemistad. Es la disposición para hacer el bien a todos, incluso a los malos e ingratos.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Pascua no es solo contemplar la resurrección de Jesús. Es dejar que el Resucitado viva en nosotros y transforme nuestra vida desde dentro.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 14, 21-26
Que con su Espíritu Dios nos ayude a recordar, pero también a comprender lo que Jesús nos enseñó, y a practicarlo como él lo vivió.
ORACIÓN POR LAS TEMPESTADES Y TORMENTAS
Renovemos la solidaridad que siempre brota en momentos de angustia y pedimos al Señor fortaleza para los voluntarios que se entregan para cuidar la vida de sus hermanos.
Que nuestra Madre de Luján interceda por nuestra tierra y alcance el alivio a los que sufren.
ORANDO CON LA PALABRA
“Ámense como yo los he amado”.
No es solo amar… es amar como Él: sin condiciones, sin límites, sin esperar nada a cambio. Un amor gratuito, generoso, audaz y universal.
Jesús no nos amó porque fuéramos buenos. Nos amó primero, y su amor nos transformó.


