SAN BRUNO DE CALABRIA, SACERDOTE

Bruno o Brunone parecía dirigirse hacia «la cima de la vida eclesiástica» pero dejó todo por la vida eremítica y fundó una comunidad en Chartreuse, Francia. Se trasladó a Roma a regañadientes por obediencia al Papa. Sólo «resucitó» cuando se fue a vivir en soledad en Calabria, donde murió en 1101.

SANTA FAUSTINA KOWALSKA

Entre los Santos que han hecho de la misericordia su misión de vida, encontramos ciertamente a Santa Faustina Kowalska, la humilde monja polaca a la cuál Jesús mismo ha confiado el mensaje de la Divina Misericordia y el deber de difundir el culto. La Iglesia la recuerda el 5 de octubre.

SAN FRANCISCO DE ASÍS, PROTECTOR DE ITALIA

Su fiesta se celebra el 4 de octubre. San Francisco de Asís es un faro para la Iglesia por su adhesión plena al Evangelio que le hizo merecer el nombre de “alter Christus”, por su elección de la pobreza para encontrar al Señor, por el amor a Dios Padre y a los hermanos, por el respeto de la creación

SAN JERÓNIMO, SACERDOTE Y DOCTOR DE LA IGLESIA

San Jerónimo fue un Padre de la Iglesia Occidental que dedicó toda su vida al estudio de las Escrituras. Buscó poner en práctica la Palabra de Dios. Como asceta y letrado al servicio del Papa Dámaso, tradujo la Biblia de los textos hebreos y griegos al latín. Murió el 30 de septiembre del 420.

SAN RAFAEL, ARCÁNGEL

Su culto se atestigua a partir del siglo XI; el calendario litúrgico fija su fiesta el 29 de septiembre, con los Santos Arcángeles Miguel y Gabriel. Su nombre viene del hebraico “Rafa-El”, que significa “medicina de El” y se contrapone al demonio Asmodeo “el que hace perecer”.

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INTENCIONES DEL PAPA

Hay heridas que muchas veces permanecen invisibles y que se viven en la más profunda soledad. Quienes atraviesan una enfermedad mental suelen enfrentar, además del propio sufrimiento, el peso del estigma y la indiferencia de quienes miran hacia otro lado. Frente a esta realidad, la Iglesia está llamada a ser casa abierta, comunidad que escucha sin juzgar y que acompaña.