Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 13, 31-35
Actitud de Jesús ante la amenaza de Herodes.
CELEBRAMOS CON NUESTROS DIFUNTOS
Preparando la Celebración de Difuntos del próximo sábado 2/11, iremos celebrando por lo barrios y rezando con todos los que guardamos en nuestro corazón y que hoy están en la «morada preparada por el Señor».
Hoy en el Centro Misionero Sagrada Familia, en calle 2 Nº 84 (entre Rivadavia y Bolivar)
EL DOCUMENTO FINAL DEL 1º SÍNODO ARQUIDIOCESANO
Un Sínodo es un proceso de diálogo, escucha, discernimiento y oración. Hoy, luego de un extenso camino recorrido, con profunda gratitud compartimos el Documento Final de nuestro primer Sínodo Arquidiocesano sobre la Evangelización y Catequesis Hoy.
Hace del documento final un instrumento, hacelo tuyo, vivilo en comunidad.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Jesús nos invita a vivir nuestra fe con profundidad y autenticidad, sin confiar en privilegios externos, sino en una relación sincera y viva con Él
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 13, 22-30
«Entren por la puerta estrecha»
TESTIMONIO DE LO VIVIDO EN LA ASAMBLEA DIOCESANA
Marcela compartió con nosotros su reflexión acerca de lo vivido este fin de semana en Mercedes, concluyendo el Sínodo Arquidiocesano.
EL DOCUMENTO FINAL DEL SINODO DE LA SINODALIDAD
Por eso no pretendo publicar una “exhortación apostólica”, basta con lo que se ha aprobado. En el Documento hay ya indicaciones muy concretas que pueden ser una guía para la misión de las Iglesias, en los diversos continentes, en los diferentes contextos, por eso lo pongo ahora a disposición de todos, por eso he dicho que se publique. (Papa Francisco)
ORANDO CON LA PALABRA
La enseñanza de Jesús se expresa de forma sencilla y sin estridencias, reflejando los valores del Reino.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 13, 18-21
Las parábolas del Reino de Dios.
UNA IGLESIA SINODAL
“No necesitamos una Iglesia paralizada e indiferente”, sino una Iglesia que, como el ciego Bartimeo, deja a un lado “el manto de la resignación”, confía al Señor sus cegueras, se pone de pie, “camina junta detrás de Él y con Él”, “recoge el grito del mundo y se ensucia las manos para servirlo”, llevando “la alegría del Evangelio por las calles del mundo”.


