La reflexión del obispo Eduardo García.
La paz que nos da es fuerza, es vida. Nos invita a vivir como hermanos, con respeto, solidaridad y entrega.
EL EVANGELIO DEL DÍA
La paz que anunciaron los profetas, la que Jesús deja a los discípulos, no consiste en la superación del enemigo, sino en la superación de la enemistad. Es la disposición para hacer el bien a todos, incluso a los malos e ingratos.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Pascua no es solo contemplar la resurrección de Jesús. Es dejar que el Resucitado viva en nosotros y transforme nuestra vida desde dentro.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 14, 21-26
Que con su Espíritu Dios nos ayude a recordar, pero también a comprender lo que Jesús nos enseñó, y a practicarlo como él lo vivió.
ORACIÓN POR LAS TEMPESTADES Y TORMENTAS
Renovemos la solidaridad que siempre brota en momentos de angustia y pedimos al Señor fortaleza para los voluntarios que se entregan para cuidar la vida de sus hermanos.
Que nuestra Madre de Luján interceda por nuestra tierra y alcance el alivio a los que sufren.
SAN JUAN I, PAPA Y MÁRTIR
Nacido en Toscana, Juan I fue Papa de 523 a 526 y tuvo que luchar contra la herejía del arrianismo. Para arreglar la ruptura, Teodorico, rey de los godos, lo envió a Constantinopla, pero a su regreso lo hizo encarcelar en Ravena, donde murió. Fue considerado un mártir por la Iglesia latina.
ORANDO CON LA PALABRA
“Ámense como yo los he amado”.
No es solo amar… es amar como Él: sin condiciones, sin límites, sin esperar nada a cambio. Un amor gratuito, generoso, audaz y universal.
Jesús no nos amó porque fuéramos buenos. Nos amó primero, y su amor nos transformó.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Porque Dios amó al mundo entero y no sólo a un grupo de elegidos (cf. Jn 3,16). Todo ser humano debe quedar incluido en este amor «distintivo», que no busca hacer distinciones entre las personas a quien se ama
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión dell obispo Eduardo García.
Dios no es una idea lejana ni alguien que está allá arriba. Está entre nosotros, se llama Jesús, y tiene un rostro humano.


