ORANDO CON LA PALABRA

La Biblia nos muestra a un Dios que actúa directamente en los acontecimientos humanos, y allí aparecen los ángeles: como enviados suyos que hacen presente su poder. Gabriel, Miguel y Rafael irrumpen en la historia para conducir a los hombres al encuentro con el Dios vivo. Son “arcángeles”, es decir, príncipes entre los mensajeros, elegidos para las misiones más grandes.

Miguel —“¿Quién como Dios?”— se presenta en el Apocalipsis como el que combate contra el Maligno y lo derriba. Representa a los mártires, que vencen al enemigo por la sangre del Cordero y por la fuerza de su testimonio. Gabriel —“Fuerza de Dios”— anuncia lo imposible y abre caminos de gracia en la historia. Rafael —“Medicina de Dios”— se hace presencia sanadora que acompaña y restaura.

Ellos nos recuerdan que en medio de nuestras luchas y oscuridades, siempre hay una fuerza de Dios actuando. Su presencia nos invita a levantar la mirada, a reconocer que el cielo está abierto y que Dios nunca abandona a su pueblo.

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

13/2: A lo largo de los siglos, el Evangelio ha impregnado las estructuras, los criterios, las formas de actuar y de pensar de las civilizaciones en las que ha penetrado; lo ha hecho no con una revolución violenta, sino con una transformación pacífica, desde dentro, a través de las conciencias y la conversión de los corazones.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.