ORANDO CON LA PALABRA

El amor es la enseñanza principal de Jesús y resume toda la legislación. Implica darle prioridad a Dios en la vida, escucharlo, adorarlo, buscar su presencia en la oración y amar lo que Él ama. Amar al prójimo implica tratar a todos con compasión y apoyo, independientemente de nuestras preferencias personales, ya que todos somos hermanos bajo el mismo Padre. Esto va más allá de simplemente evitar hacer daño a otros; también incluye brindarles comprensión, apoyo y perdón.

Jesús enseña que la ley del amor, que une el amor a Dios y al prójimo, es la principal guía para la vida cristiana. Ser cristiano implica vivir en armonía con esta ley, reconociendo que el amor a Dios y al prójimo están intrínsecamente conectados y son inseparables.

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«Todos los árboles del campo sabrán que yo, el Señor, humillo al árbol elevado y exalto al árbol humillado» (Ez.17,24)

Cuál es el árbol más alto de la Amazonia? - Ambientum

LA HOMILÍA EN LA PARROQUIA

P. Oscar – 16 de Junio de 2024

REFLEXIONES VARIAS

Obispo Jorge García Cuerva – 16/6/2024

Obispo Oscar Ojea – 15/6/2024

AGENDA

  • domingo 23 - 18:00 hs
    QUEMA DEL MUÑECO

    Venta de choripanes

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
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I SÍNODO ARQUIDIOCESANO

3 MINUTOS DE RETIRO

MENSAJES DIARIOS DEL PAPA

Dirijo mi llamamiento a las Autoridades nacionales de la República Democrática del Congo y a la Comunidad internacional, para que se haga todo lo posible para detener la violencia y para salvaguardar la vida de los civiles.

Entre las víctimas, muchos son cristianos asesinados in odium fidei. Son mártires. Su sacrificio es una semilla que germina y da fruto y nos enseña a testimoniar el Evangelio con valentía y coherencia.

No dejemos de rezar por la paz en Ucrania, en Tierra Santa, en Sudán, Myanmar y en todos los lugares en los que se sufre por la guerra.

El Señor deposita en nosotros las semillas de su Palabra y de su gracia, y espera con paciencia a que se desarrollen hasta dar fruto de obras buenas. Y esto porque quiere que en su campo no se pierda nada, sino que alcance la plena maduración.