Fuente: PastoralSJ – Lourdes Mateos
Hoy hacen falta maestros capaces de encender en sus alumnos, bien sean niños, chicos o grandes, la chispa que despierta la curiosidad, elemento esencial que conduce hasta el saber, que mantiene la mirada atenta y los oídos bien abiertos.
Hombres y mujeres que con su conocimiento y sus palabras de entusiasmo despiertan los sentidos, conducen a sus alumnos hacia lugares sorprendentes a veces emocionantes, algunos meramente prácticos y otros casi, casi pertenecientes a la ficción.
Maestros cuya seriedad otorga un valor de peso y credibilidad a sus palabras y enseñanzas.
Hoy hacen falta maestros….
- …que saben valorar en su justa medida los logros y el esfuerzo sin alentar la competencia ni arengando la rivalidad. Enseñando que la mayor satisfacción ante el éxito queda en uno mismo, disfrutando calladamente de la valía de uno y de sacar adelante un reto.
- …que ante los pasos de quienes quedan rezagados, son capaces de tender su mano para salir adelante, sin provocar un sentimiento de fracaso.
- Hoy se necesita el carisma de una persona que se te acerca sabiendo quién eres, soñando qué puedes ser y provocando a sacar lo mejor de uno mismo. Retando a andar.

