EL EVANGELIO DE HOY

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 15, 9-17

Durante la última cena, Jesús dijo a sus discípulos:

«Como el Padre me amó, también Yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.

Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como Yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que Yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre.

No son ustedes los que me eligieron a mí, sino Yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, Él se lo concederá.

Lo que Yo les mando es que se amen los unos a los otros.»

Palabra del Señor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

«El que vive en Cristo es una nueva criatura: lo antiguo ha desaparecido, un ser nuevo se ha hecho presente.» (2 Cor.5,17)

LA HOMILÍA EN LA PARROQUIA

P. Oscar – 23/6/2024

REFLEXIONES VARIAS

Obispo Oscar Ojea – 22/6/2024

P. Luis Jáuregui – 22/6/2024

AGENDA

  • miércoles 26 - 16:00 hs
    MISA EN ROSARIO DE SAN NICOLÁS
  • jueves 27 - 17:00 hs
    MISA EN HUERGO
  • domingo 30 - 10:30 hs
    FIESTA DE SAN PEDRO

    Se suspende la misa de 10 hs para participar de la Celebración en la Parroquia San Pedro

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Sábados: 18.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO

3 MINUTOS DE RETIRO

MENSAJES DIARIOS DEL PAPA

No se olviden de cuidarse a ustedes mismos, no tanto el exterior, sino la parte más valiosa de ustedes: el alma, el corazón. Traten de escucharlo en silencio. Y, en silencio, siguiendo el ritmo de su corazón, hablen con Dios.