En el noveno día rezamos por la fecundidad de la esperanza que no defrauda, aquella que año a año, en cada peregrinación expresa el amor del pueblo por su Madre, la Virgen de Luján.
Narración
Desde hace casi 400 años, millones de peregrinos caminan hacia Luján llevando sus intenciones. Jóvenes, ancianos, familias expresan su fe en este gesto sencillo. La peregrinación es signo de unidad del pueblo argentino. En ese caminar compartido, se renueva la esperanza y la paz.
Oración
Madre, te pedimos por el pueblo argentino que peregrina a Luján, para que en su caminar compartido crezcan la unidad y la paz. Amen.
Avemaría.
Nuestra Señora de Luján, ruega por nosotros.

