s. Silvestre, Segna di Bonaventura
Uno de los fundadores del monacato reformado, Silvestre, después de pasar tres años como ermitaño en las montañas de las Marcas, fundó una comunidad que adoptó la Regla de san Benito. Los nuevos monjes benedictinos se llamaron «silvestrinos». Murió en 1267 y fue canonizado en 1589 por Clemente VIII.

