ORANDO CON LA PALABRA

La reflexión del obispo Eduardo García.
Dios nos ama no por lo que hacemos, sino porque somos sus hijos. No porque seamos buenos, sino porque Él es bueno. Su amor es el único capaz de transformar nuestra vida, liberarnos del pecado y animarnos a seguir el bien.

EL EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 15,1-3.11-32
En cualquier situación de la vida, no debo olvidar que no dejaré nunca de ser hijo de Dios, ser hijo de un Padre que me ama y espera mi regreso. Incluso en la situación más fea de la vida, Dios me espera, Dios quiere abrazarme, Dios me espera.
Papa Francisco

UNA IGLESIA EN SALIDA

Con gran alegría recibimos la noticia que nuestra hermana iglesia de San Pedro en Chivilcoy, celebrará, los viernes de cuaresma, el rezo del Vía Crucis y la Santa Misa en los distintos barrios de su jurisdicción parroquial. Habiendo iniciado su recorrido este viernes 28 en la Plaza Colón.

EL EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 18, 9-14
Para ascender hacia Jesús debemos descender dentro de nosotros mismos: cultivar la sinceridad y la humildad de corazón, que nos permiten mirar con honestidad nuestras fragilidades y nuestra pobreza interior.

24 HORAS PARA EL SEÑOR

Llega a su undécima edición «24 horas para el Señor», la iniciativa cuaresmal de oración y reconciliación instituida por voluntad del Papa Francisco. También este año el evento se celebrará en las diócesis de todo el mundo en vísperas del cuarto domingo de Cuaresma, del viernes 8 al sábado 9 de marzo.
El Lema elegido por el Santo Padre para este año está tomado de las palabras del salmista: «Tú eres mi esperanza» (Sal 71,5).

¡BIENVENIDO!

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 18.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay heridas que muchas veces permanecen invisibles y que se viven en la más profunda soledad. Quienes atraviesan una enfermedad mental suelen enfrentar, además del propio sufrimiento, el peso del estigma y la indiferencia de quienes miran hacia otro lado. Frente a esta realidad, la Iglesia está llamada a ser casa abierta, comunidad que escucha sin juzgar y que acompaña.