ORANDO CON LA PALABRA

Jesús se proclama como el Pan de Vida. Este Pan, que es Él mismo, es un don continuo del amor del Padre. La adhesión a Jesús satisface toda necesidad humana. Nosotros, por la fe, lo reconocemos como el Pan de la vida, el que nos da fuerza para vivir. En cada Eucaristía, el Señor, ahora glorioso y resucitado, se nos da a sí mismo como alimento de vida.

Solo la vida en el amor de Dios da sentido a nuestra existencia. Jesús es el Pan que da la vida; solo Él nos sacia, solo su amor llena nuestros vacíos y nuestras soledades. La vida en Cristo se convierte en plenitud. Alimentados por Jesús, nuestra hambre se calma, y simplemente vivimos en la Presencia del Dios de la vida, dejándonos guiar por Él, sin temor y sin necesidad de buscar más señales.

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

15/2: Expreso mi cercanía a la población de Madagascar, afectada en tan poco tiempo por dos ciclones que han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra. Rezo por las víctimas y sus familiares, así como por todas las personas que han sufrido graves daños.

15/2: El Evangelio Del Día (Mt 5,17-37) nos ofrece esta preciosa enseñanza: no se necesita una justicia mínima, se necesita un amor grande, que es posible gracias a la fuerza de Dios.

15/2: Jesús nos enseña que la verdadera justicia es el amor y que, en cada precepto de la Ley, debemos percibir una exigencia de amor. No es suficiente con no matar físicamente a una persona, si después la mato con las palabras o no respeto su dignidad.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.