Una comunidad que espera con ansias la venida del Espíritu Santo. Que necesita el aliento renovado del Espíritu para levantarse y seguir anunciando el Reino. En palabras del Papa León pronunciadas ayer mismo:
“Cada uno tiene algo que dar, pero primero debe aprender a recibir. No es fácil admitirlo, pero este es el comienzo del futuro: es como una puerta que se abre hacia lo que hasta ahora no hemos pensado, ni creído, ni amado lo suficiente.” (Visita pastoral del Papa León a Acerra, Italia, 22/5/2026)
Miremos estas fotos y como en un espejo asumamos nuestra realidad y lancémonos con esperanza a construir ese Reino. Dios viene con nosotros. Es el Señor quien nos toma de la mano. Él sabe que nuestro desierto puede florecer. Él sabe cómo convertir el duelo en alegría.

