SANTA SABINA, ROMANA

Santa Sabina vivió en el siglo II. Era una noble romana que fue decapitada  por odio a su fe cristiana. Según las informaciones que han llegado hasta nuestros días, era la esposa del senador Valentino, y se convirtió al cristianismo por influencia de la esclava Serapia.

La persecución y el martirio

Serapia y Sabina bajaban juntas de noche a las catacumbas, donde se reunían clandestinamente los cristianos para escapar de las persecuciones.  El siglo II después de Cristo fue uno de los periodos más sangrientos para las comunidades cristianas, que eran continuamente objeto de violencias y abusos. Cuando Serapia fue capturada y torturada hasta la muerte, Sabina salió al descubierto. Fue llevada ante el prefecto Elpidio, que la presionó para que abjurara. Sin embargo, ella no dudó en rechazar esta posibilidad, reafirmando su sólida fe en Jesucristo, y fue condenada a muerte por decapitación. Su martirio ocurrió cerca del año 120.

La basílica de Santa Sabina en el Aventino

Las reliquias de las dos mártires se encuentran en la Basílica romana de Santa Sabina en el Aventino, fundada en entre el  422 y el 432 por Pedro de Illiria, sobre los restos de un antiguo Titulus Sabinae. Esta basílica es la primera estación cuaresmal: en ella, los Pontífices pronuncian sus homilías los Miércoles de ceniza. Santo Domingo fundó allí su orden en el 1219.  Uno de los dominicos más célebres, Santo Tomás de Aquino, dio clases en el convento adjunto a la basílica.

Santa Sabina es representada con un libro, una palma y una corona, siguiendo una de sus primeras representaciones (del siglo VI) en la iglesia de san Apolinar Nuevo, en la ciudad italiana de Rávena.

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


ESCUELA SÍNODO

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 18.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

El Papa León, en su intención de oración para este mes, nos invita a rezar para que nadie quede privado del alimento necesario y para que aprendamos a vivir con mayor responsabilidad, reconociendo que los bienes de la tierra son un don destinado a todos. También nos anima a despertar una conciencia nueva, capaz de agradecer, compartir y cuidar, promoviendo una cultura de solidaridad.