¿QUÉ ES LA SINODALIDAD?

La sinodalidad denota el estilo particular que califica la vida y misión de la Iglesia, expresando su naturaleza de Pueblo de Dios que camina y se reúne en asamblea, convocado por el Señor Jesús en el poder del Espíritu Santo para anunciar el Evangelio. La sinodalidad debe expresarse en el modo ordinario de vida y de trabajo de la Iglesia.

En este sentido, la sinodalidad permite a todo el Pueblo de Dios caminar juntos, escuchando al Espíritu Santo y la Palabra de Dios, para participar de la misión de la Iglesia en la comunión que Cristo establece entre nosotros. En definitiva, este camino de caminar juntos es la forma más eficaz de manifestar y poner en práctica la naturaleza de la Iglesia como Pueblo de Dios peregrino y misionero.

Todo el Pueblo de Dios comparte una dignidad y una vocación común a través del Bautismo.

Todos estamos llamados en virtud de nuestro Bautismo a ser participantes activos en la vida de la Iglesia.

En parroquias, pequeñas comunidades cristianas, movimientos y asociaciones laicales, comunidades religiosas y otras formas de comunión, mujeres y hombres, jóvenes, niños y ancianos, todos estamos invitados a escucharnos unos a otros para escuchar los impulsos del Espíritu Santo, que viene a guiar nuestros esfuerzos humanos, infundiendo vida y vitalidad en la Iglesia y llevándonos a una comunión más profunda para nuestra misión en el mundo.

A medida que la Iglesia se embarca en este camino sinodal, debemos esforzarnos por cimentarnos en experiencias de auténtica escucha y discernimiento en el camino de convertirnos en la Iglesia que Dios nos llama a ser.

La sinodalidad, en esta perspectiva, es mucho más que la celebración de encuentros eclesiales y asambleas de obispos, o una cuestión de simple administración interna en la Iglesia; la sinodalidad indica la específica forma de vivir y obrar de la Iglesia Pueblo de Dios que manifiesta y realiza en concreto su ser comunión en el caminar juntos, en el reunirse en asamblea y en el participar activamente de todos sus miembros en su misión evangelizadora.

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

11/1: En Ucrania, nuevos ataques, particularmente graves, dirigidos sobre todo contra infraestructuras energéticas, precisamente cuando el frío se vuelve más intenso, golpean duramente a la población civil. Rezo por quienes sufren y renuevo el llamamiento a cesar las violencias y a intensificar los esfuerzos para llegar a la paz.

11/1: Mi pensamiento se dirige a lo que está sucediendo en estos días en Oriente Medio, en particular en Irán y en Siria, donde tensiones persistentes están provocando la muerte de muchas personas. Espero y rezo para que se cultiven con paciencia el diálogo y la paz, buscando el bien común de toda la sociedad.

11/1: En su santidad el Señor se hace bautizar como todos los pecadores, para revelar la infinita misericordia de Dios. Viene, en efecto, para salvar y no para condenar. Carga sobre sí lo que es nuestro, incluido el pecado, y nos da lo que es suyo, es decir, la gracia de una vida nueva y eterna.

11/1: Dios no mira el mundo desde lejos, al margen de nuestra vida, de nuestras aflicciones y de nuestras esperanzas. Él viene entre nosotros con la sabiduría de su Verbo hecho carne, haciéndonos parte de un sorprendente proyecto de amor para toda la humanidad.

11/1: Como luz en las tinieblas, el Señor se deja encontrar allí donde no lo esperamos: es el Santo entre los pecadores, que quiere habitar en medio de nosotros sin mantener distancias, sino asumiendo plenamente todo lo que es humano.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

Obispo Jorge García Cuerva – 4 de enero de 2026

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

En esta primera intención de oración del año, el Papa León XIV nos invita a redescubrir la fuerza transformadora de la Palabra de Dios, Palabra donde “encontramos la luz que guía nuestros pasos”.