ORANDO CON LA PALABRA

Más allá del dolor, Jesús ofreció esperanza. Les explicó que su partida no significaba el final, sino un paso hacia el Padre, hacia la plenitud de la vida. La muerte…

EL EVANGELIO DE HOY

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 16, 16-20 A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: «Dentro de poco, ya no…

UNIRNOS A OTROS HERMANOS

Para dar respuesta a estas y a tantas situaciones dolorosas, tenemos que aprender a trabajar con otras instituciones y mediaciones del ámbito civil, con otros hermanos que, aunque no formen…

¡VIVA LA VIRGEN DE LUJÁN!

Muy feliz día de la Virgen De Luján, patrona del Pueblo Argentino. Cuida de nuestro pueblo, su peregrinar, madrecita buena, Virgen De Luján. «No me dejes, Madre mía» ¡Viva la…

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

21/2: Pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.