ORANDO CON LA PALABRA

Jesús anunció que el Espíritu Santo nos recordará todo. Es la memoria de la fe en el corazón del amor fiel de Dios. Acoger al Espíritu Santo es vivir con…

EL EVANGELIO DE HOY

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 20, 19-23 Al atardecer del primer día de la semana, los discípulos se encontraban con la puerta cerrada por temor a los…

NUESTRA ESPERANZA

¿Por qué estamos invitadosa caminar con esperanza? Porque Jesús está al lado de su Padre y nosotros que somos sus seguidores, sabemos que allí también esta nuestro lugar definitivo. Nuestra…

ORANDO CON LA PALABRA

La figura del “discípulo amado” ha sido interpretada de diversas maneras. Algunos la asocian específicamente a Juan, mientras que otros la ven como una representación de todos aquellos que siguen…

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

21/2: Pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.