ORANDO CON LA PALABRA

Hay algo profundamente realista y, a la vez, profético en este Evangelio: la traición puede habitar también nuestra propia vida. No es algo ajeno. A nuestra medida, todos llevamos un Judas dentro: cuando estamos cerca en apariencia, pero lejos en el corazón; cuando usamos a Dios más de lo que lo amamos; cuando negociamos el amor por conveniencia.

Y también llevamos un Pedro: palabras sinceras, pero todavía débiles; entusiasmo sin raíz; pertenencia sin entrega. Decimos que lo seguimos, pero nos cuesta amar como Él ama.

Por eso el Evangelio no acusa: revela. Nos muestra esa zona de oscuridad que todavía necesita convertirse. “Era de noche”, dice el texto. Y sigue siendo de noche cada vez que vivimos lejos del amor para el que fuimos creados.

La clave aparece en silencio: el discípulo amado, recostado en el pecho de Jesús. No hace ruido, no promete, no se adelanta… simplemente permanece.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


REFLEXIONES VARIAS

¿Por muchos o por todos?

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 18.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

En la oración de este mes, el Santo Padre pide especialmente por los sacerdotes “cuando la soledad pesa, las dudas oscurecen el corazón y el cansancio parece más fuerte que la esperanza”, y ruega que puedan redescubrir que “no son funcionarios ni héroes solitarios, sino hijos amados […] y pastores sostenidos por la oración de su pueblo”.