ORANDO CON LA PALABRA

La levadura de los fariseos: una religión que aparenta pureza pero endurece el corazón.

La levadura de Herodes: un poder que se sostiene dominando y eliminando al débil.

Dos rostros distintos, un mismo espíritu: usar a Dios o usar al pueblo para conservar poder.

Pero el camino de Jesús es radicalmente otro. No es conquistar, es servir.

No es imponerse, es entregarse. No es acumular, es compartir. Por eso les recuerda la multiplicación de los panes. El verdadero signo del Reino no es el espectáculo ni el prestigio, sino el pan partido. El milagro no es la ostentación, sino que nadie quede excluido.

Lo contrario de la levadura del orgullo es el gesto humilde de compartir. Lo contrario del poder que excluye es la mesa abierta. Lo contrario de la fe ideologizada es la compasión concreta.

Y el mensaje sigue siendo urgente para nosotros. También hoy hay “levaduras” que inflan pero no alimentan: la búsqueda obsesiva de reconocimiento, la espiritualidad sin misericordia, la religión convertida en bandera ideológica, las palabras brillantes que encubren indiferencia.

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MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

16/2: Es necesario recuperar la conexión con la actitud fundamental del cuidado como apoyo y cercanía al otro, no solo porque se encuentra en una situación de necesidad o enfermedad, sino porque comparte una condición existencial de vulnerabilidad que nos une a todos los seres humanos. Solo así seremos capaces de desarrollar sistemas sanitarios más eficaces y sostenibles.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.