ORANDO CON LA PALABRA

La certeza de la resurrección alimenta nuestra esperanza diaria. Nos da motivos profundos para transformar el mundo según el sueño de Dios: justicia, dignidad, fraternidad. El cristiano no vive anestesiado esperando el cielo; vive con los pies en la tierra, luchando para que todos tengan vida. La Iglesia, que camina hacia la casa del Padre, toma en serio la historia y se pone al servicio de todos.

Creemos en la Vida con mayúscula. Y por esa fe cultivamos una escala distinta de valores: amamos, luchamos, buscamos la alegría verdadera, rechazamos la mediocridad, defendemos todo lo justo y humano. La esperanza en la vida eterna nos compromete más, no menos.

La fe en la resurrección da sentido a nuestra vida presente. Ya ahora comenzamos esa “vida plena” que un día será total en Dios. En esta responsabilidad diaria —en amar, en servir, en construir fraternidad— se juega la mayor prueba de que creemos seriamente en la vida eterna.

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

16/2: Es necesario recuperar la conexión con la actitud fundamental del cuidado como apoyo y cercanía al otro, no solo porque se encuentra en una situación de necesidad o enfermedad, sino porque comparte una condición existencial de vulnerabilidad que nos une a todos los seres humanos. Solo así seremos capaces de desarrollar sistemas sanitarios más eficaces y sostenibles.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.