ORANDO CON LA PALABRA

El seguimiento de Jesús no se mide por aplausos ni por éxitos visibles. La verdadera victoria está en mantenerse firme hasta el final, aun si eso implica perderlo todo, incluso la vida. Solo una fe sólida, arraigada en Dios, puede sostenernos en medio de la persecución y la angustia. Él no abandona a los suyos: es su Espíritu quien sostiene, quien habla, quien da fuerza.

El Evangelio nunca autoriza a perseguir a nadie. Ser discípulo es estar del lado de los perseguidos. Quien persigue o mata en nombre de Dios, traiciona su rostro. Pero cuando alguien entrega su vida por amor a Dios y a sus hermanos, revela su verdadero rostro y siembra vida nueva.

El Reino se manifiesta en la débil fortaleza de Jesús y en la entrega silenciosa de sus mensajeros. Es la historia de los pequeños y los humildes, los que no tienen poder, pero sostienen al mundo con su fe. Jesús no nos llama al éxito, sino a la fidelidad. Y en medio de todo, su palabra sigue resonando:

No tengan miedo, yo estoy con ustedes.

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

13/2: A lo largo de los siglos, el Evangelio ha impregnado las estructuras, los criterios, las formas de actuar y de pensar de las civilizaciones en las que ha penetrado; lo ha hecho no con una revolución violenta, sino con una transformación pacífica, desde dentro, a través de las conciencias y la conversión de los corazones.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.