ORANDO CON LA PALABRA

En su despedida, los discípulos están angustiados. Jesús les habla de traiciones y negaciones, pero también les da su paz. No es cualquier paz, no es solo la ausencia de problemas. Es una paz profunda, que viene de Dios.

No se trata de que nadie nos moleste, ni de evitar conflictos. Es una paz que se recibe como un regalo y se construye con esfuerzo. Es la paz del corazón reconciliado con Dios, con uno mismo, con los demás y con la creación.

Esa paz es un don del Espíritu Santo. No es de este mundo, pero tiene que hacerse presente en este mundo. Por eso, el lugar donde debe crecer es la comunidad cristiana.

Esta paz incomoda, porque pone al discípulo en tensión con el mundo. Pero Jesús sigue presente en su Iglesia, con su Espíritu y su Palabra. Está con el Padre, pero también con nosotros.

La paz que nos da es fuerza, es vida. Nos invita a vivir como hermanos, con respeto, solidaridad y entrega.

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

15/2: Expreso mi cercanía a la población de Madagascar, afectada en tan poco tiempo por dos ciclones que han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra. Rezo por las víctimas y sus familiares, así como por todas las personas que han sufrido graves daños.

15/2: El Evangelio Del Día (Mt 5,17-37) nos ofrece esta preciosa enseñanza: no se necesita una justicia mínima, se necesita un amor grande, que es posible gracias a la fuerza de Dios.

15/2: Jesús nos enseña que la verdadera justicia es el amor y que, en cada precepto de la Ley, debemos percibir una exigencia de amor. No es suficiente con no matar físicamente a una persona, si después la mato con las palabras o no respeto su dignidad.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.