ORANDO CON LA PALABRA

Jesús nos dejó un mandamiento nuevo: “Ámense como yo los he amado”.

No es solo amar… es amar como Él: sin condiciones, sin límites, sin esperar nada a cambio. Un amor gratuito, generoso, audaz y universal. Este amor rompe barreras, va más allá de lo que sentimos y se extiende incluso a quienes nos cuesta querer. Jesús no nos amó porque fuéramos buenos. Nos amó primero, y su amor nos transformó.

Ese es el corazón del amor cristiano: no se trata de merecerlo, sino de recibirlo y dejarnos cambiar por él. Amar así es una forma de vivir. Es una decisión cotidiana, sostenida por la gracia del Espíritu. Por eso la Pascua sella este estilo de amor: un amor más fuerte que la muerte. No se ama a “la humanidad” en abstracto. El amor cristiano es cercano, concreto, encarnado. Tiene nombres, rostros, historias. Ser discípulo de Jesús no es cuestión de saber más, ni de cumplir más normas. Es vivir amando como hemos sido amados. Saberme amado por Dios y expresar ese amor con mi vida. Esa es nuestra identidad: ser Iglesia de la Pascua, comunidad transformada por el amor recibido… y transformadora por el amor que entrega.

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.