ORANDO CON LA PALABRA

Cuando Marcos escribe este evangelio, la comunidad cristiana ya conoce bien la persecución y las dificultades. La tempestad en el mar se convierte en un símbolo de los miedos, dudas y crisis que los creyentes enfrentan. En este contexto, el evangelista recuerda que Jesús, durante su vida, se enfrentó a las fuerzas de la naturaleza cuando estas parecían incontrolables. Su poder no solo calma el mar, sino que vence las fuerzas del mal, imponiendo la vida donde la muerte parece querer dominar.

Las tempestades representan las crisis personales, sociales y eclesiales. Muchas veces sentimos que remamos contra corriente y que todo se desmorona, mientras Dios parece guardar silencio. Sin embargo, la fe no es un remedio instantáneo para los problemas. No nos ahorra dificultades ni nos evita el esfuerzo de remar, pero nos da la certeza de que el Señor está con nosotros.

Hoy, la fe sigue siendo una “reserva de confianza” en medio de las tormentas de la vida. Cristo está presente todos los días, como lo prometió, hasta el fin del mundo. Su Espíritu es quien anima la Iglesia y la historia.

Creer es despertar cada día al Cristo que, a veces, parece dormido dentro de nosotros.

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

13/2: A lo largo de los siglos, el Evangelio ha impregnado las estructuras, los criterios, las formas de actuar y de pensar de las civilizaciones en las que ha penetrado; lo ha hecho no con una revolución violenta, sino con una transformación pacífica, desde dentro, a través de las conciencias y la conversión de los corazones.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.