ORANDO CON LA PALABRA

Jesús no seguía las reglas de exclusión de su tiempo, que marginaban a tantas personas. Ante las críticas de los fariseos, respondió con claridad y firmeza: “No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

La casa de Mateo se convierte así en un símbolo de la nueva comunidad del Reino, formada por dos grupos: los discípulos, que venían del judaísmo, y otro numeroso grupo de seguidores, que no pertenecían a Israel. En el centro de esta comunidad está Jesús, y su espíritu es la unión, la amistad y la alegría de un banquete.

En esta escena, Jesús nos muestra el amor misericordioso de Dios. Al llamar a los pecadores, a los débiles y enfermos, Jesús revela que Dios es gratuito, que no puede ser comprado con méritos.

Cristo no nos salva porque seamos perfectos, sino porque nos ama a pesar de nuestras debilidades y de lo que otros puedan pensar de nosotros.

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


REFLEXIONES VARIAS

¿Por muchos o por todos?

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 18.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

En la oración de este mes, el Santo Padre pide especialmente por los sacerdotes “cuando la soledad pesa, las dudas oscurecen el corazón y el cansancio parece más fuerte que la esperanza”, y ruega que puedan redescubrir que “no son funcionarios ni héroes solitarios, sino hijos amados […] y pastores sostenidos por la oración de su pueblo”.