ORANDO CON LA PALABRA

La visión profética busca encontrar, en medio de los acontecimientos históricos, oportunidades de salvación. Por eso, tanto la destrucción de Jerusalén como el colapso del poder opresor pagano abren espacio para proclamar el anuncio de salvación.

La perspectiva de la venida del Hijo del Hombre es, entonces, optimista. Este anuncio no pretende infundir tristeza, sino alentar. Es una invitación a “alzar la cabeza”, a mirar con esperanza los tiempos nuevos marcados por la liberación.

Ya sea en el momento de nuestra muerte, que no es un final, sino el comienzo de una existencia mucho más plena; en el final de la historia, con la venida de Cristo en gloria y majestad; o en cada momento presente donde descubrimos el paso de Dios, somos llamados a vivir con la frente en alto. Estos son tiempos de salvación.

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

19/2: «¿Por qué se ha de decir entre los pueblos: “¿Dónde está su Dios?”» (Jl 2,17). La pregunta del profeta Joel es como un aguijón. Nos recuerda también aquellos pensamientos que nos conciernen y que surgen entre quienes observan al Pueblo de Dios desde afuera. La #Cuaresma nos exhorta, de hecho, a esos cambios de rumbo —conversiones— que hacen nuestro anuncio más creíble.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.