NO AGOBIAR NUESTROS CORAZONES Y VIGILAR

Fray Roberto Pasolini
Predicador de la Casa Pontificia

El tiempo de Adviento es un tiempo en el que renovamos nuestra espera del Señor que ya ha entrado en la historia, pero que volverá para llevarla a término.

Es un tiempo breve pero intenso, en el que despertar, como decimos en estos días, no significa no hacer nada, dormirse, acostarse en algún sitio, sino, al contrario, volver a despertar toda nuestra lucidez y asombro ante la realidad, y ante lo que Dios, en realidad, realiza.

Aunque la realidad, como nos recuerda el Evangelio, nos asuste a menudo: signos terribles, angustias, miedos, guerras, terremotos, cataclismos… El Evangelio dice incluso que todos morimos de miedo ante la realidad, y esto es verdad por muchas razones.

Sin embargo, en esos momentos, Jesús dice: «Levantad la cabeza y daos cuenta de que vengo y vuestra liberación está cerca».

Sería bueno tener esta capacidad. ¿Cómo hacerlo? Jesús da dos indicaciones básicas.

La primera es: no agobiéis vuestros corazones. En nuestro corazón hay deseos equivocados, cosas que nos hacen vivir con un ritmo agobiado porque vamos buscando en la realidad algo que no está ahí. Por eso, no agobiar el corazón significa encontrar la profundidad adecuada de nuestros deseos, comprender lo que realmente deseamos y lo que la realidad puede ofrecernos.

Y luego Jesús dice: «Velad orando». No basta con rezar, primero hay que abrir bien los ojos, vigilar. Esta es una indicación muy importante, porque muchas veces decimos oraciones pero no nos pasa nada, porque todavía tenemos los ojos cerrados, es decir, no tenemos una mirada de confianza y de atención sobre la realidad. Y, en cambio, el tiempo de Adviento comienza exactamente así: abriendo los ojos, entrando en nuestro corazón, empezando a rezar.

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

18/1: Hoy comienza la Semana de Oración por la Unidad De Los Cristianos. Invito, por lo tanto, a todas las comunidades católicas a reforzar, en estos días, la oración por la plena unidad visible de todos los cristianos. Nuestro compromiso con la unidad debe ir acompañado de manera coherente con el compromiso por la paz y la justicia en el mundo.

18/1: Hoy deseo recordar las grandes dificultades que padece la población del este de la República Democrática del Congo, obligada a huir de su país a causa de la violencia y a afrontar una grave crisis humanitaria. Oremos Juntos para que entre las partes en conflicto prevalezca siempre el diálogo por la reconciliación y la paz. Deseo además asegurar mis oraciones por las víctimas de las inundaciones que, en los últimos días, han azotado el sur de África.

18/1: No malgastemos tiempo y energías persiguiendo lo que es mera apariencia. Aprendamos de Juan el Bautista a mantener alerta el espíritu, amando las cosas sencillas y las palabras sinceras, viviendo con sobriedad y profundidad de mente y de corazón.

18/1: Nuestra alegría y nuestra grandeza no se basan en ilusiones pasajeras de éxito y de fama, sino en sabernos amados y deseados por nuestro Padre que está en los cielos.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

Obispo Jorge García Cuerva – 4 de enero de 2026

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INTENCIONES DEL PAPA

En esta primera intención de oración del año, el Papa León XIV nos invita a redescubrir la fuerza transformadora de la Palabra de Dios, Palabra donde “encontramos la luz que guía nuestros pasos”.