Sí Señor, tenés razón. Ser discípulo tuyo es seguirte por donde Vos anduviste y de la misma forma. Entonces, hay que cargar la cruz. Vos lo hiciste por nosotros, con amor, misericordia, decisión. Nosotros somos especialistas en esquivar la cruz hasta que nos llega en forma de mucho dolor y ahí, nos golpea fuerte. Hay que cargarla siempre, todos los días, con fuerza, esperanza y mucha generosidad para que sea instrumento de bien, de amor, como la tuya.

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