Buen camino, hacerse pobre para enriquecer a los demás. la pobreza no es una novela dramática con final feliz. La pobreza es un mal social producto del egoísmo humano que busca enriquecerse empobreciendo a los demás. La pobreza elegida como camino de entrega no acepta romanticismos ni puro palabrerío, se asume en Jesús, se vive en Jesús, se empobrece para enriquecer.




