En este quinto día de la novena, continuamos narrando los comienzos de esta gran
historia de amor que marcó a fuego la piedad del pueblo argentino. Hoy narraremos la
intervención de una mujer excepcional, Doña Ana de Matos.
Narración
Doña Ana de Matos, movida por la fe, decidió ofrecer su casa para custodiar la imagen
de la Virgen. Ante las dificultades del lugar original, buscó un espacio más seguro para
los peregrinos. Su generosidad permitió que la devoción creciera. Su vida muestra cómo
la paz se construye con gestos concretos.
Oración
Señor, ayúdanos a construir la paz en nuestras familias, saliendo de nosotros mismos y
entregándonos con generosidad, para que el amor sea el vínculo que nos una. Amén.
Avemaría.
Nuestra Señora de Luján, ruega por nosotros.

