CONTRA LA EXPLOTACIÓN SEXUAL Y LA TRATA DE PERSONAS

La Iglesia condena la explotación sexual y la trata de personas, considerándolas graves violaciones a la dignidad humana, y promueve la oración, la sensibilización y la acción concreta contra este flagelo.

Éste es un día para orar, reflexionar y actuar procurando detener este grave comercio en el que a las personas se las trata como mercancía.

Con este espíritu, el domingo 21 de septiembre se realizó en Argentina la Jornada Nacional de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, con motivo de la cercanía al Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños, que se conmemora el 23 de septiembre.

Se conmemora a nivel internacional la primera ley aprobada en el mundo contra la trata de personas. Fue la Ley Argentina 1.943, promulgada el 23 de septiembre de 1913, conocida como “Ley Palacios”, dado que el proyecto fue del socialista Alfredo Palacios.

La trata de personas es una forma de esclavitud mediante el engaño, el secuestro, o abuso de una situación de vulnerabilidad. Las víctimas de trata son privadas de su libertad y sus derechos; en este sentido la explotación puede asumir diferentes modalidades: mantener a una persona en condición de esclavitud o servidumbre, obligar a realizar trabajos forzados, explotación sexual, forzar al matrimonio, entre otras.

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La vida humana es un don sagrado que merece ser acogido, protegido y cuidado en todas sus etapas. Sin embargo, en muchas partes del mundo persisten situaciones de indiferencia, exclusión y violencia que amenazan la dignidad de las personas, especialmente de las que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Cuando se debilita el respeto por la vida, crece también la cultura del descarte, dejando a muchos sin la atención, el acompañamiento y el reconocimiento que necesitan.