EL ESPÍRITU ABRE FRONTERAS

El Papa León XIV preside la Santa Misa de Pentecostés y exhorta a los fieles a poner en práctica «el mandamiento del amor» y a abrirse a la acción transformadora del Espíritu Santo en una homilía centrada en la superación de muros, divisiones, egoísmos y prejuicios.

¡NUESTRA VIDA VALE!

El Papa León XIV continúa con la catequesis de los miércoles, y hoy reflexiona sobre la parábola de los obreros llamados a trabajar a la viña.
Nos dice a todos y especialmente a los jóvenes: «…respondan con entusiasmo al Señor que nos llama a trabajar en su viña. ¡No lo pospongas, arremángate, porque el Señor es generoso y no te decepcionará!»

UN PASTOR CON CORAZÓN DE PADRE

Conociendo al Papa León.
El padre Marcos Antonio Ballena Rentería fue nombrado para dirigir el seminario diocesano por el entonces obispo Robert Francis Prevost y tuvo la suerte y la alegría de trabajar con él en el frente de la formación sacerdotal y la pastoral: «Se notaba claramente que el Evangelio vive en él. Siempre llevaba en el corazón a los últimos y a los desposeídos».

LAS PRIMERAS PALABRAS DEL PAPA LEÓN

En la emoción de los primeros momentos, el Papa León nos habló, a todos nos habló, y esperábamos su palabra.
Con el corazón latiendo fuerte, la Iglesia entera, el mundo entero, recibe con emoción al nuevo Sucesor de Pedro.
En medio de un mundo herido, vuelve a sonar la voz del Buen Pastor: firme, cercana y llena de esperanza.
Nos unimos en oración por él. Que el Espíritu Santo lo colme de sabiduría, y que la ternura de María lo sostenga en cada paso.

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


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I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

La vida humana es un don sagrado que merece ser acogido, protegido y cuidado en todas sus etapas. Sin embargo, en muchas partes del mundo persisten situaciones de indiferencia, exclusión y violencia que amenazan la dignidad de las personas, especialmente de las que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Cuando se debilita el respeto por la vida, crece también la cultura del descarte, dejando a muchos sin la atención, el acompañamiento y el reconocimiento que necesitan.