Desde Luján, a los pies de la Virgen, Patrona de la Argentina, te proponemos rezar por el Pueblo Argentino; lo hacemos compartiendo la Oración por la Patria.
Categoría: Espiritualidad
ORANDO CON LA PALABRA
Nuestra misión es renovar entre los hombres los vínculos que la vida muchas veces rompe, para que los excluidos sean integrados, los pecadores rescatados, y el perdón pueda abrir una nueva historia de esperanza.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 10, 1-7
La Buena Noticia que Jesús anuncia consiste en la cercanía: Dios no está lejos de nuestra vida, ensombrecida por tantos sufrimientos.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Hoy también, las comunidades deben seguir sanando heridas, promoviendo la justicia y la solidaridad, y siendo signos visibles del amor de Dios en el mundo.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Es el anuncio de que Cristo ha venido a vencer la enfermedad y la muerte, no como quien las evita, sino como quien las atraviesa y las redime. Nos ofrece una luz nueva que ilumina el sufrimiento desde dentro, desde la Pascua.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 9, 18-26
La fe hace posible la salvación. Porque abre un espacio en la propia vida, frágil y necesitada, para que el mundo de Dios se comunique con el nuestro.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Nuestra mayor dicha es haber sido llamados al Reino y poder colaborar para que muchos otros también lo descubran, lo vivan y lo esperen con esperanza y con fe.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 10,1-12.17-20
Los discípulos son enviados para anunciar, con sus gestos, la paternidad de Dios, que los invita a revitalizar los valores tradicionales de la solidaridad. Los invita a recibir el Reino como un espacio de nueva fraternidad.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Vivir el Reino no es mirar con nostalgia un pasado glorioso, ni aferrarnos a costumbres vacías, sino dejarnos alcanzar por la fuerza transformadora del Espíritu, que todo lo recrea y lo hace nuevo.


