La reflexión del obispo Eduardo García.
El Evangelio nos recuerda que, aun en medio de la noche, el Señor sigue obrando. . Y allí donde un corazón permanece fiel en medio de la prueba, comienza silenciosamente el amanecer de Dios.
Categoría: Espiritualidad
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 16, 20-23a
«Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo.»
SAN MATÍAS, APÓSTOL
Se sabe muy poco de San Matías. El dato más consistente surge de los Hechos de los Apóstoles, en que se relata que fue Matías el elegido a suerte como sucesor de Judas Iscariote en el círculo de los doce Apóstoles. De su martirio falta la evidencia histórica.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 15, 9-17
«Este es mi mandamiento: ámense los unos a los otros, como Yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos.»
OBRAS DE MISERICORDIA: RECAPITULACIÓN
La misericordia no es un eslogan más. Es el corazón del evangelio. Es la mejor síntesis de las enseñanzas de Jesús. Es lo que mostró a todos aquellos que se cruzaron en su camino.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 16, 12-15
«El Espíritu de la Verdad los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.»
ROGAR A DIOS POR LOS VIVOS Y LOS DIFUNTOS (II)
Rezar por la salvación de quienes ya dejaron esta vida, significa abrir nuestro corazón a lo más desconocido y confiar en el Amor.
ORANDO CON LA PALABRA
La reflexión del obispo Eduardo García.
Desde Pentecostés, por la acción del Espíritu, Cristo quiere habitar en ellos y transformarlos desde el interior.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 16, 5-11
«Les conviene que Yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré.»
ROGAR A DIOS POR LOS VIVOS Y LOS DIFUNTOS
Pedimos para ellos el abrazo misericordioso y largo de Dios. ¡Y para nosotros también!


