Quienes aceptamos el testimonio de la resurrección debemos estar dispuestos a que la verdad no sólo nos alegre, sino que también transforme nuestras vidas: recibiendo las enseñanzas de Jesús y practicando todo lo que él nos ha mandado.
Categoría: Espiritualidad
EL EVANGELIO DEL DÍA
Al entrar al sepulcro de Jesús el discípulo amado «vio y creyó». No vio al Resucitado. Pero sí vio las vendas, que ya no envuelven un cuerpo. El discípulo contempló un orden y eso llega a ser para él en un signo.
EL VÍA CRUCIS
El Vía Crucis es la oración del que se mueve; interrumpe nuestros recorridos habituales, para que del cansancio vayamos hacia la alegría. Es verdad, el camino de Jesús nos cuesta; en este mundo que calcula todo, la gratuidad tiene un alto precio. Pero en el don todo vuelve a florecer: una ciudad dividida en facciones y lacerada por los conflictos se encamina hacia la reconciliación; una religiosidad árida redescubre la fecundidad de las promesas de Dios; incluso un corazón de piedra puede convertirse en un corazón de carne. Sólo es necesario escuchar la invitación: «¡Ven! ¡Sígueme!». Y confiar en esa mirada de amor. (Papa Francisco – Vía Crucis 18/4/2025)
SÁBADO SANTO EN LA PALABRA
Un día de silencio y oración para reflexionar en la Pasión de Nuestro Señor.
EL EVANGELIO DE LA VIGILIA PASCUAL
La pasión de Jesús muestra mucho más que una muerte dolorosa (como tantas que hubo y que seguirá habiendo). Muestra la esperanza de quienes confían en el poder y en el amor de Dios. Como la de estas mujeres que de madrugada fueron al sepulcro.
ORANDO CON LA PALABRA
Desde esa tarde, Dios recorre con nosotros el camino del dolor humano. Se revela como el Dios de la cruz, no como un rey poderoso, sino como el Siervo sufriente, el Cordero entregado. Desde entonces, Dios tiene preferencias: los pobres, los pequeños, los limpios de corazón.
EL EVANGELIO DEL DÍA
Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 18, 1–19, 42
A pesar de ser un signo de muerte, la cruz manifiesta la plenitud de la vida, cuando ésta se dedica totalmente al proyecto que Dios tiene para cada uno de nosotros. Las últimas palabras de Jesús en la Pasión son una llamada a la esperanza.
ORANDO CON LA PALABRA
COMER, AMAR, SERVIR…
La comunidad cristiana verdadera se define por su capacidad de servicio y no por sus estructuras.
El servicio, alimentado por el amor de Jesús, vivido desde la fraternidad, convierte al cristiano en otro Cristo y la vida diaria en manifestación del Reino.
EL EVANGELIO DEL DÍA
La última cena de Jesús confirma, con sus gestos, lo que había realizado en cada una de sus comidas, cuando acogía a publicanos y pecadores, sin rechazar a nadie. Todas ellas fueron signo de la misericordia de Dios que abarca a todos. Al final Jesús completa el camino de su vida con un acto definitivo de amor.


