ORANDO CON LA PALABRA

La reflexión del obispo Eduardo García.
La fuerza del Reino no está en la influencia ni en los números, sino en la fidelidad silenciosa de quienes aman, sirven y esperan.

EL EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 6, 12-19
Los que escuchen la palabra de Dios anunciada con poder se llenan ellos mismos de ese poder; lo manifiestan por su conducta y por la lucha por la verdad hasta la muerte.

CONSTRUYAMOS UNA IGLESIA HUMILDE

León XIV presidió la Misa con motivo del Jubileo de los Equipos Sinodales y Organismos de participación e instó a construir una Iglesia que no juzga como hace el fariseo con el publicano, sino que se convierte en un lugar acogedor para todos, una Iglesia “totalmente sinodal, totalmente ministerial, totalmente atraída por Cristo y dedicada al servicio del mundo”.

SAN FRUMENCIO, OBISPO, APÓSTOL DE ETIOPÍA

La primera persona en llevar el cristianismo a Etiopía no fue un misionero, sino un joven del siglo IV llamado Frumencio, que terminó en la esclavitud y luego fue milagrosamene liberado. Consagrado obispo de Axum por Atanasio, allí hizo florecer la comunidad cristiana hasta su muerte en el 383.

ORANDO CON LA PALABRA

La reflexión del obispo Eduardo García.
Hoy el Espíritu nos envía a ayudar a los que caminan encorvados. Con la palabra que consuela y con los gestos que levantan.

EL EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 13, 10-17
Vivir como Abraham, ser en verdad sus hijos, requiere un corazón nuevo.
Dios nos ayude a acordarnos de tantos olvidados que sufren.

¡BIENVENIDO!

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 18.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay heridas que muchas veces permanecen invisibles y que se viven en la más profunda soledad. Quienes atraviesan una enfermedad mental suelen enfrentar, además del propio sufrimiento, el peso del estigma y la indiferencia de quienes miran hacia otro lado. Frente a esta realidad, la Iglesia está llamada a ser casa abierta, comunidad que escucha sin juzgar y que acompaña.