EL EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 9, 22-25
Tomar la cruz. No se trata solo de soportar con paciencia las tribulaciones cotidianas, sino de llevar con fe y responsabilidad esa parte de cansancio, esa parte de sufrimiento que la lucha contra el mal conlleva.

BEATO JUAN DE FIESOLE, SACERDOTE DOMINICO

Proclamado Patrono universal de los artistas por Juan Pablo II, su memoria se celebra el 18 de febrero, es considerado entre los máximos pintores de todos los tiempos. Se dice que ejercitaba el arte de predicar con el pincel, expresando en sus representaciones lo que contemplaba en su interior.

ORANDO CON LA PALABRA

La reflexión del obispo Eduardo García.
La Cuaresma es tiempo para volver a hacer nuestras las palabras y los gestos de Jesús. Para vivir con más confianza, más esperanza, más generosidad. Para darle a la vida un sentido que no dependa de lo que pasa, sino de en quién confiamos.

EL EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 6, 1-6. 16-18
A Él confiemos el fruto de todas nuestras obras. Las que no buscamos mostrar y las que no podemos ocultar.

ORANDO CON LA PALABRA

La reflexión del obispo Eduardo García.
Jesús recuerda la multiplicación de los panes. El verdadero signo del Reino no es el espectáculo ni el prestigio, sino el pan partido. El milagro no es la ostentación, sino que nadie quede excluido.

EL EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 8, 13-21
Cuando el corazón se endurece, olvida… Olvida la gracia de la salvación, olvida la gratuidad. Un corazón duro lleva a discusiones, lleva a guerras, lleva al egoísmo, lleva a la destrucción de nuestros hermanos, porque no hay compasión.

¡BIENVENIDO!

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


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INTENCIONES DEL PAPA

Hay heridas que muchas veces permanecen invisibles y que se viven en la más profunda soledad. Quienes atraviesan una enfermedad mental suelen enfrentar, además del propio sufrimiento, el peso del estigma y la indiferencia de quienes miran hacia otro lado. Frente a esta realidad, la Iglesia está llamada a ser casa abierta, comunidad que escucha sin juzgar y que acompaña.