
Y por eso me voy con Él a Jerusalén. Llegar a la semana santa con Jesús me asegura los pies limpios, una cena con pan de vida y vino de salvación, ser llamado amigo por el mismísimo Hijo de Dios, una entrega por mí y por el mundo entero y una vida eterna fruto de su resurrección… por eso me voy con Jesús a Jerusalén ¿vamos?


