Junto a otros cinco Siervos de Dios, ayer sábado 24 de octubre, el Papa León aprobó el reconocimiento de sus virtudes heroicas.
Margarita Bavosi, laica argentina, consagrada del Movimiento de los focolares
Margarita Bavosi nació el 19 de septiembre de 1941 en Buenos Aires, Argentina, en una familia acomodada de inmigrantes italianos. Perdió a su madre a los diez años. Después de graduarse en la carrera de Historia, sintió el deseo de poner a Dios en el centro de su vida. Encontró su vocación en el Movimiento de los Focolares, donde aprendió directamente de su fundadora, la sierva de Dios Chiara Lubich, el «carisma de la unidad».
Por su carácter espontáneo y optimista, recibió el sobrenombre de «Luminosa». En mayo de 1966 se convirtió en responsable del Movimiento en Paraná, Argentina. En 1970, Lubich le encomendó la corresponsabilidad de la Obra en España y, posteriormente, en Montevideo, Uruguay.
En junio de 1981 manifestó los primeros síntomas de una fibrosis pulmonar atípica, enfermedad que la llevó a la muerte el 7 de marzo de 1985, a los 43 años. Chiara Lubich dijo de ella: «Su vida, impregnada de amor evangélico vivido en el presente, en el momento presente, fue una rápida carrera hacia Dios».
Los otros Siervos de Dios
Se trata de Friedrich Kaiser Depel, primer prelado territorial de Caravelí, en Perú, religioso de la Congregación de los Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús y fundador de las Hermanas Misioneras de Jesús Verbo y Víctima; Oreste Marengo, obispo salesiano que desempeñó su ministerio en la India; Domenico Pogliani, sacerdote de la archidiócesis de Milán; Alessandro Vitetti, sacerdote de la diócesis de Rossano-Cariati; y Daniele de San Giovanni Rotondo, fraile capuchino e hijo espiritual de san Pío de Pietrelcina.


