ORANDO CON LA PALBRA

La reflexión del obispo Eduardo García.

Pero la Iglesia no es un club de personas que piensan parecido. Es una comunidad alcanzada por el fuego del amor de Jesús y enviada a encender ese mismo amor en el mundo.

Necesitamos una Iglesia encendida: que no permanezca indiferente frente al sufrimiento, que se acerque al pobre, que defienda la dignidad herida, que acompañe al que está solo y que se anime a cuestionar todo aquello que destruye la vida.

Y cuando ese fuego comienza a arder, no podemos pretender controlarlo. El Espíritu sopla donde quiere, abre caminos nuevos y nos saca de nuestras seguridades.

Quizá el mayor peligro no sea que el fuego del Evangelio arda demasiado, sino que nosotros nos acostumbremos a vivir con las cenizas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡BIENVENIDO!

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 18.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay heridas que muchas veces permanecen invisibles y que se viven en la más profunda soledad. Quienes atraviesan una enfermedad mental suelen enfrentar, además del propio sufrimiento, el peso del estigma y la indiferencia de quienes miran hacia otro lado. Frente a esta realidad, la Iglesia está llamada a ser casa abierta, comunidad que escucha sin juzgar y que acompaña.