ORANDO CON LA PALABRA

La reflexión del obispo Eduardo García.

La denuncia conserva una enorme actualidad. El fariseísmo no pertenece solamente al pasado. Aparece cada vez que alguien utiliza a Dios para controlar conciencias, imponer su propia manera de pensar, clasificar personas o decidir quién merece estar dentro y quién debe quedar afuera.

Y esta tentación es particularmente peligrosa dentro de la Iglesia. Podemos confundir evangelizar con hacer que los demás sean como nosotros. Pero Jesús no vino a fabricar personas iguales, sino a liberar personas para que puedan vivir plenamente como hijos de Dios.

Evangelizar, por eso, no es imponer, controlar ni hacer proselitismo. Es acompañar a cada persona para que pueda encontrarse con Jesucristo y descubrir la vida nueva que Él ofrece. El Evangelio no encierra la conciencia: la ilumina; no aplasta la libertad: la educa para amar.

Una Iglesia fiel a Jesús no puede convertirse en guardiana de una puerta cerrada. Está llamada a ser una comunidad que abre caminos para que las personas puedan encontrarse con Dios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡BIENVENIDO!

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


EVENTOS EN SAN CAYETANO

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 18.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

La vida humana es un don sagrado que merece ser acogido, protegido y cuidado en todas sus etapas. Sin embargo, en muchas partes del mundo persisten situaciones de indiferencia, exclusión y violencia que amenazan la dignidad de las personas, especialmente de las que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Cuando se debilita el respeto por la vida, crece también la cultura del descarte, dejando a muchos sin la atención, el acompañamiento y el reconocimiento que necesitan.