«No tengan miedo.» Es una de las frases que más veces repite Jesús en el Evangelio. Y quizás sea porque conoce nuestras preocupaciones, nuestras heridas y las batallas que libramos cada día. Este domingo, el Señor nos recuerda que valemos mucho para Él. Nada de lo que vivimos pasa desapercibido ante sus ojos. Somos sus hijos amados y estamos bajo su cuidado. Que esta Palabra nos regale paz, fortaleza y confianza para afrontar la semana que comienza.
Señor, cuando el miedo golpee mi puerta, ayudame a recordar que estoy en tus manos.

