En este primer día de la Novena, rezamos para que el consuelo y la paz llegue a cada
peregrino.
Narración
En 1630, una imagen de la Inmaculada Concepción recorría estas tierras camino a lo que
hoy conocemos como Santiago del Estero, pero su destino fue otro. Atravesando estas
tierras los bueyes no podían avanzar, al descargar un cajoncito que contenía la sagrada
imagen los bueyes avanzaron, esto se repitió varias veces. El pueblo comprendió que no
era un hecho común. Desde entonces, su presencia es fuente de consuelo y paz para
cada peregrino que llega a su casa.
Oración
Madre de Luján, hacenos instrumentos de tu paz en nuestra vida cotidiana para que en
nuestra vida se refleje la vida de tu Hijo. Amén.
Avemaría.
Nuestra Señora de Luján, ruega por nosotros.

