Fuente: Grupo comunicación Loyola
En su libro «Los relatos de la Pasión», el cardenal Carlo Maria Martini nos invita a asomarnos a los evangelios como un cronista que busca su propio rostro en el espejo de la entrega de Jesús. En estas páginas, la cruz deja de ser un concepto abstracto para convertirse en el escenario donde estalla la paradoja de un «Dios débil» y vulnerable, un Dios que no se defiende ante la mezquindad de Judas ni ante el respeto humano de Pilato, sino que ofrece su silencio como una última y desesperada oferta de amistad. Una invitación a entender que la Pasión es la obra divina por excelencia porque es donde Dios, al lavarnos los pies, se revela en la intimidad más honda de su amor.


