Decir que la Palabra de Dios se cumple no es una afirmación teórica: significa que hoy hombres y mujeres incorporan a Jesucristo en su manera de vivir, de elegir, de relacionarse y de comprometerse.
El Reino de Dios fue en tiempos de Jesús y sigue siendo hoy la posibilidad concreta de experimentar al Dios Padre que liberó a su pueblo, que habló por los profetas y que en Jesús se entregó por completo para que cada persona pueda alcanzar, en su propia historia, la Vida verdadera.


