ORANDO CON LA PALABRA

De los diez leprosos sanados, solo uno, un extranjero, regresó para dar gloria a Dios, reconociendo que su curación no fue fruto de ningún mérito propio, sino un don puro de la misericordia divina. Los otros nueve, siendo judíos, creyeron que por ser parte del pueblo elegido tenían derecho a ser sanados, y volvieron a la religiosidad del templo sin darse cuenta de que se habían encontrado con Dios mismo, no en los rituales del templo, sino en la persona de Cristo.

La salvación está abierta para todos: judíos, samaritanos, gentiles. Pero es necesaria la humildad de reconocer nuestra pobreza ante el don de Dios. Esta humildad se expresa en el agradecimiento, que es la respuesta del corazón a lo recibido gratuitamente. Y este agradecimiento se traduce en misericordia: una compasión profunda por el hermano necesitado. De esta manera, el ciclo de salvación se sigue abriendo, pues al dejarnos mover por la misericordia, nos convertimos en testigos de la presencia de Dios en medio de nuestros hermanos y hermanas.

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

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Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
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I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.